<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-34769395</id><updated>2011-11-14T12:13:43.107Z</updated><title type='text'>CuboRelatos</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Roberto Mendoza Marrero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03867380727652891142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img84.exs.cx/img84/8653/emealcubo4uh.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34769395.post-3723048959844915965</id><published>2007-11-14T00:51:00.000Z</published><updated>2007-11-15T23:35:51.288Z</updated><title type='text'>Manual para vivir</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Has oído hablar del manual para vivir?&lt;br /&gt;Gregory le miró intrigado. Héctor lo había soltado tras una pequeña pausa en la conversación y lo pilló completamente desprevenido.&lt;br /&gt;-¿Manual para vivir? ¿Un libro que dice cómo vivir, o a qué te refieres?&lt;br /&gt;-Es una historia que escuché una vez en Turquía.&lt;br /&gt;Héctor dejó de hablar y se quedó pensativo. Gregory lo instó a hablar.&lt;br /&gt;-Vamos, cuéntala. Lo estás deseando.&lt;br /&gt;-Está bien, ahí va. Al parecer, hace muchos siglos... Muchos milenios, más bien... En los albores de la humanidad, había una mujer llamada Bedisa.&lt;br /&gt;-Bedisa...- repitió Gregory tras la pequeña pausa que se tomó Héctor.- ¿Estaba buena?- bromeó.&lt;br /&gt;-Bueno, las historias no hablan de su aspecto...- dijo divertido Héctor.- Y aún así, la mayoría de las historias se refieren a ella como una anciana- continúo, ignorando el tono bromista en que su amigo había hecho la pregunta-. Fuere como fuere, Bedisa tenía un don. Mucha gente iba a su casa, una pequeña casa en un humilde pueblo, para preguntar por su futuro.&lt;br /&gt;-Ahí es donde la historia deja de tener sentido- le interrumpió Gregory, una vez más en tono de broma-: si a tí vinieran a ver mucha gente esperando algo de tí, no vivirías en "una pequeña casa en un humilde pueblo".&lt;br /&gt;-¿Quieres dejarme terminar?- se quejó Héctor.&lt;br /&gt;-Está bien, está bien- respondió Gregory levantando las manos intentando relajar a su compañero.&lt;br /&gt;-El caso es que este don lo tuvo Bedisa desde muy joven, y pasó toda su vida escribiendo un libro. Un libro en el que dicen que contiene el sentido de la vida, que la gente que conoce la leyenda ha titulado el "manual para vivir".&lt;br /&gt;-Una historia curiosa, pero absurda.&lt;br /&gt;-¿De verdad piensas que es absurda?&lt;br /&gt;Héctor se levantó y abrió el cajón de su escritorio, sacando un libro no demasiado gordo, de páginas un poco más grandes que un folio normal. Se notaba que era un libro antiguo aunque se conservaba muy bien, en la portada habían unos símbolos que no pertenecían a ningún idioma conocido. Se lo ofreció a Gregory.&lt;br /&gt;-¿Qué es...?&lt;br /&gt;-Échale un vistazo- le dijo.&lt;br /&gt;Gregory lo abrió. Las hojas estaban en blanco todas (si podías llamar blanco al color amarillento en que estaban todas).&lt;br /&gt;-¿Qué se supone qué es ésto? No dice nada...&lt;br /&gt;-Mira la última página- respondió Héctor.&lt;br /&gt;Héctor hizo caso y vió que en la última página habían otros pocos símbolos parecidos a los de la portada. En realidad ninguno de los símbolos coincidía, pero tenían el aspecto de pertenecer a la misma escritura.&lt;br /&gt;-¿Qué dice aquí?&lt;br /&gt;-Tras escuchar esa historia- empezó a decir Héctor como ignorándole-, me entró la curiosidad y me informé. Al parecer, Bedisa es el elemento central de la mitología a la que pertenece, que al final he decidido bautizar "mitología bedisana". La mayoría de la gente lo consideraba solo una serie de cuentos para contar a los niños, pero muchos creían de verdad que Bedisa había existido. Ésto me hizo llegar hasta una aldea a la que supuestamente pertenecían los descendientes de la aldea de Bedisa. Ellos me enseñaron muchas cosas, me enseñaron su idioma, me enseñaron sus costumbres...&lt;br /&gt;-Y, entonces, ¿me vas a decir lo que dice?&lt;br /&gt;-Bueno... El caso es que cuando lo leí... Conocía su idioma, pero no su escritura, ellos tras mucho insistir me dieron el libro y me avisaron que nadie lo ha leído nunca, sólo Bedisa sabía su contenido, ya que ella advirtió que nadie lo leyera, ya que el ser humano no estaba preparado para conocer su contenido.&lt;br /&gt;Medio por bromear, medio por temor real, Gregory dejó el libro sobre la mesa con cuidado.&lt;br /&gt;-¿Y qué hiciste? ¿Lo robaste?&lt;br /&gt;-No, me lo dieron. El jefe de la tribu no esperaba que yo aprendiera a leer su idioma, ni nadie fuera de la tribu, así que me dió el libro para evitar que nadie de la tribu nunca tuviera la tentación de leerlo, y así el libro se perdería.&lt;br /&gt;-Resumiendo, que no sabes lo que dice...&lt;br /&gt;-Pero conocí a una chica de la tribu, una preciosidad llamada Yonca. Tuvimos... algo... Estuvimos juntos unos meses, y conseguí que ella me enseñara a leer su idioma. Sin embargo, cuando descubrió para qué quería saberlo, empezó a temerme, y me suplicó que nunca leyera el libro. Tendrías que haberle visto la cara...- Héctor suspiró y cerró los ojos unos instantes. Luego los volvió a abrir y añadió:- A partir de ese día y durante estos tres años he dudado si abrir ese libro y leerlo.&lt;br /&gt;-¿Y por qué me cuentas todo ésto?&lt;br /&gt;-Porque creo que es hora de leerlo, y tengo miedo de leerlo estando sólo.&lt;br /&gt;Gregory tragó saliva.&lt;br /&gt;-Dame el libro.&lt;br /&gt;Gregory se lo entregó lentamente. Héctor lo cogió como si pesara una tonelada. Estaba temblando y las gotas de sudor le recorrían la cara.&lt;br /&gt;-Por si te lo preguntas, en la portada dice "Manual para vivir". Tal como decía la leyenda.&lt;br /&gt;Gregory le miró expectante y temeroso. Héctor abrió el libro por la primera página y lo miró aún temeroso. Cerró los ojos y susurró para sí mismo:&lt;br /&gt;-Allá voy.&lt;br /&gt;Con un impulso cerró el libro por la contraportada para volver a abrirlo al revés y quedarse enfrente a la única página escrita del libro. Gregory le observó y vió como su cara pasó del miedo al absoluto terror.&lt;br /&gt;-¿Qué dice?&lt;br /&gt;Héctor cerró el libro con un golpe sordo y se levantó cerrando los ojos mientras no podía contener las lágrimas que empezaron a caer por su cara.&lt;br /&gt;-¿¡Qué cojones dice!?- exclamó Gregory asustado.&lt;br /&gt;Héctor se dió la vuelta y sin vacilar fue caminando hasta la ventana para abrirla. Allí, se asomó como para coger aire... y se dejó caer desde el undécimo piso en el que estaban. Gregory se asomó asustado y miró hacia el suelo, lo vió en medio de la carretera en medio de un charco de sangre. El tráfico empezó a acumularse y la gente empezó a acercarse asustada, y fue cuando Gregory se dió cuenta y llamó a la policía para avisar de lo ocurrido.&lt;br /&gt;Pero antes de marcar el número no pudo hacer otra cosa que volver a echarle un vistazo al libro y preguntarse qué habría leído Héctor que le llevó a hacer tal cosa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34769395-3723048959844915965?l=the-cubeblog-relatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/feeds/3723048959844915965/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34769395&amp;postID=3723048959844915965' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default/3723048959844915965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default/3723048959844915965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/2007/11/manual-para-vivir.html' title='Manual para vivir'/><author><name>Roberto Mendoza Marrero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03867380727652891142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img84.exs.cx/img84/8653/emealcubo4uh.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34769395.post-4209335751170106808</id><published>2007-08-20T01:09:00.000+01:00</published><updated>2007-08-20T01:12:42.792+01:00</updated><title type='text'>Descubierto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ocurrió un lunes. Como todos los lunes, entró a actualizar su página, pero algo había ocurrido: no estaba. En su lugar, sólo había un mensaje. Ni imágenes, ni enlaces, sólo un pequeño texto, unas pocas palabras. "Te hemos encontrado" decía.&lt;br /&gt;¿Quién le había encontrado y por qué le harían ésto? ¿Algún lector molesto? ¿Había hecho algo ilegal? Mientras buscaba una respuesta, la pantalla de su ordenador cambió y pudo leer: "Estamos aquí".&lt;br /&gt;Saltó del susto y empezó a correr, pero no se movía. Gritó pero ningún sonido salió de su garganta. Entonces vió la luz que entraba por la ventana de su cuarto y lo entendió todo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34769395-4209335751170106808?l=the-cubeblog-relatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/feeds/4209335751170106808/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34769395&amp;postID=4209335751170106808' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default/4209335751170106808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default/4209335751170106808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/2007/08/descubierto.html' title='Descubierto'/><author><name>Roberto Mendoza Marrero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03867380727652891142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img84.exs.cx/img84/8653/emealcubo4uh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34769395.post-6071858436929722439</id><published>2006-10-25T18:51:00.000+01:00</published><updated>2007-01-12T14:22:52.382Z</updated><title type='text'>Decisión</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Abrí los ojos y me pregunté: ¿dónde estoy? A pesar de que todo a mi alrededor era de color negro, no estaba oscuro. De hecho, miraba a mis manos y las veía con total claridad. Pero, ¿de dónde venía la luz que me permitía verme? Intenté jugar con las manos para ver en qué momento una mano hacía sombra a la otra en pos de localizar el origen de dicha luz, pero en ningún momento lo logré. Daba la impresión de que en ese lugar no existieran las sombras. Ya que no lograba ver nada, intenté agacharme para moverme con cuidado, pero no logré tocar el suelo con el que se supone que me estaba manteniendo.&lt;br /&gt;Oí la voz de mi madre llamándome. Quería ir hacia donde estaba ella, pero no lograba distinguir en qué dirección venía la voz. Con cuidado intenté andar, comprobando que, a pesar de no sentir el suelo bajo mis pies, me mantenía en cualquier lugar que pisara. Fuí andando hasta que, de pronto, noté como algo acariciaba mi espada, y oí una dulce voz femenina susurrando mi nombre en mi oído. Me dí la vuelta impresionado, pero no había nadie justo detrás mía. Sin embargo, había una persona a unos seis metros de mí. Una mujer. Probablemente la más bella que haya visto nunca. En medio de ese extraño lugar negro resaltaba debido a su estética completamente blanca: su piel, su largo pero simple vestido e incluso sus ojos y su pelo extremadamente liso hasta la cintura eran completamente blancos. Hasta tal punto que casi parecía brillar. Y me sonreía.&lt;br /&gt;-¿Hola?- llamé.&lt;br /&gt;La mujer no respondió, simplemente se mantenía en el lugar, sonriendo. Intenté aproximarme a ella, lentamente, aún temeroso de caer. No dí más de tres pasos cuando ví su mano frente a mí, estirada hacia mí. Sin que me diera cuenta había avanzado hacia mí. Su mirada mostraba amabilidad y ternura. Acepté su gesto y agarré su mano. Ella se dió la vuelta y empezó a caminar llevándome de la mano hacia algún lugar.&lt;br /&gt;-¿Qué lugar es éste?- intenté preguntar.&lt;br /&gt;Hubo unos segundos de silencio, tras lo cual ella respondió.&lt;br /&gt;-El fin del mundo.&lt;br /&gt;Su dulce y amable voz penetró en mí produciéndome un escalofrío, no sé si por la tonalidad o por el significado de lo dicho.&lt;br /&gt;-¿Qué... quieres decir?- tartamudeé.&lt;br /&gt;Ella se detuvo y se dió la vuelta, mirándome a los ojos con ternura, aunque con tristeza en sus ojos.&lt;br /&gt;-¿Qué ocurre?- pregunté.&lt;br /&gt;-Todos te esperan.&lt;br /&gt;-¿Quienes son todos? ¿Quién eres tú?&lt;br /&gt;Ella se mantuvo en silencio de nuevo. Simplemente, me miraba a los ojos, en los cuales cada vez notaba más amargura. No era capaz de entender qué ocurría. ¿Había dicho algo malo? Sin embargo, no era capaz de decir nada. Era como si estuviera hipnotizado, sólo podía mirarla a los ojos. No sé cuánto tiempo pasó hasta que se decidió a hablar de nuevo.&lt;br /&gt;-Soy la Muerte.&lt;br /&gt;No sé por qué, pero la creí. Tal vez fuera el ambiente surrealista, tal vez la sinceridad que parecía leerse en sus ojos. Lo cierto es que ni siquiera me cuestioné que pudiera estarme mintiendo.&lt;br /&gt;-¿Significa eso... que he muerto?- pregunté.&lt;br /&gt;Ella negó con la cabeza.&lt;br /&gt;-Entonces, ¿por qué estoy aquí?- volví a preguntar.&lt;br /&gt;-Porque, a menos que hagan algo en tu plano, muy pronto me pertenecerás.&lt;br /&gt;-¿Mi plano?&lt;br /&gt;-Tu plano de existencia, podríamos llamarlo "mundo de los vivos". Están intentando devolverte allí.&lt;br /&gt;-¿Intentando devolverme?&lt;br /&gt;-Los vivos siempre habeis sido muy tercos, y no haceis más que intentar impedirme hacer mi trabajo.&lt;br /&gt;-Pero... tu trabajo es matar gente...&lt;br /&gt;-Te equivocas. Yo no mato. Yo soy Muerte. Mi trabajo es mantener el equilibrio.&lt;br /&gt;Tenía razón, pero no me convencía.&lt;br /&gt;-Pero haces sufrir.&lt;br /&gt;-¿Sufrir? ¡Los vivos haceis sufrir! ¡Haceis sufrir a los demás y a vosotros mismos día tras día! Nunca he entendido qué le veis a ese plano.&lt;br /&gt;Me quedé sin palabras. Tenía razón. De hecho, es rara la persona que no haya deseado la muerte alguna vez en su vida. Me permití una broma interior pensando que si la pudieran ver la desearían todavía más, pero de otra forma. Durante unos segundos dudé en preguntarle si había alguna forma de evitar que pudieran devolverme a mi plano, pero entonces recordé a toda mi gente: familia, amigos... No quería dejarles atrás.&lt;br /&gt;-¿Cuánto tendré que esperar para saber si vivo o muero?&lt;br /&gt;-Lo mismo que ellos...&lt;br /&gt;-¿Y qué pasará mientras espero?&lt;br /&gt;-Estarás aquí, en este limbo, conmigo.&lt;br /&gt;-¿Tú no sabes lo que ocurrirá?&lt;br /&gt;-No seas impaciente. Los acontecimientos se revelan todos a su debido tiempo.&lt;br /&gt;A pesar de que, una vez más, podría haber cuestionado su identidad como Muerte, volví a no hacerlo. Ni la más mínima sombra de duda pasó por mi mente.&lt;br /&gt;-¿Te quedarás conmigo mientras espero?- decidí preguntar.&lt;br /&gt;-Por supuesto. Es mi obligación.&lt;br /&gt;-¿Y las demás personas que... que mueran?- me dió miedo preguntar.&lt;br /&gt;-Como la mayoría de los seres de mi plano, soy omnipresente. Estoy con ellos también.&lt;br /&gt;-Si muero, ¿iré a tu plano?&lt;br /&gt;-No. Irás al plano que en el plano de los vivos llamaríais "Cielo".&lt;br /&gt;-¿Y tú a qué plano perteneces?&lt;br /&gt;-No puedo explicártelo, es imposible para una mente como la tuya comprender la complejidad de mi plano. De hecho, aún te es imposible comprender el plano al que vas a acceder en caso de morir, el cual es mucho más simple que el mío.&lt;br /&gt;Me quedé pensativo. Ciertamente, nunca había tenido claro como sería ese "Cielo" del que me habían hablado toda mi vida. De hecho, no creía en la vida después de la muerte, así que no me planteaba su existencia. Pero ahora que sabía que existía, me era imposible imaginar qué tipo de lugar debía ser, si de verdad allí se puede alcanzar la felicidad cómo se dice.&lt;br /&gt;-¿Cómo puede ser mejor el Cielo si todo lo que quiero está en el plano de los vivos?&lt;br /&gt;-Te acabo de decir que te es imposible comprenderlo. Cuando llegues allí lo entenderás.&lt;br /&gt;-¿Y el Infierno? ¿Existe?&lt;br /&gt;-Claro que existe. Es otro plano más. Algún día lo conocerás.&lt;br /&gt;-¿Conocerlo? ¿No se supone que es o Cielo o Infierno?&lt;br /&gt;-Estás demasiado influenciado por las religiones, pero las cosas no son blancas o negras. Pronto descubrirás el auténtico significado del Cielo y el Infierno.&lt;br /&gt;Sin nada más que preguntar, mis pensamientos volvieron a lo que ahora empezaba a llamar "plano de los vivos". Empecé a recordar todas esas cosas que jamás se repetirían, esos momentos con mis seres queridos, a los cuales tardaré mucho en volver a ver. Sin quererlo, noté como empezaba a notar lágrimas salir de mis ojos, cuando una suave y fría mano me acarició la cara apartándome las lágrimas.&lt;br /&gt;-No llores- me decía con dulzura la Muerte-. No hay razón para llorar. A partir de hoy comienza tu auténtica vida, a partir de hoy serás feliz.&lt;br /&gt;Sin embargo, no pude evitarlo y rompí a llorar aún más. Noté como me abrazó, un abrazo frío y cálido al mismo tiempo. Estuve así varios minutos mientras me acariciaba y decía palabras de consuelo. Cuando me hube desahogado, me separé lentamente de ella. Me sonreía cálidamente y me agarró ambas manos con las suyas.&lt;br /&gt;-Este ha sido tu último llanto. A partir de hoy serás feliz.&lt;br /&gt;Su gesto me dio confianza, sentí que tenía razón, que de verdad no tenía ninguna razón más para llorar. De pronto, su gesto se volvió serio y frío. Cerró lentamente los ojos y anunció:&lt;br /&gt;-Ha llegado el momento de que elijas.&lt;br /&gt;Me quedé sorprendido, no entendía.&lt;br /&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;En ese momento, se levantó un terrible viento que casi me hacía difícil escuchar algo. Por suerte, ella alzó la voz lo bastante para poder entenderla.&lt;br /&gt;-En el plano de los vivos han hecho todo lo posible por salvar tu cuerpo. En este momento, sólo tu voluntad de vivir podría ayudarte a mantenerte en ese plano. ¡Debes elegir!&lt;br /&gt;Mi reacción fue, lógicamente, dudar. Me acababa de decir que tenía mi vida en mi mano, que podía elegir seguir viviendo o morir. Recordé sus palabras anunciándome la felicidad que significaría pasar de plano, pero al mismo tiempo recordaba lo que sería volver atrás y seguir con mi vida.&lt;br /&gt;-Si quieres venir conmigo, bésame, y será el fin de tu vida en ese plano. Si no lo haces, volverás irremediablemente al plano de los vivos, con la infelicidad que ello conlleva.&lt;br /&gt;Me quedé aún más sorprendido, no sabía lo que hacer. De pronto, la ví empezar a alejarse de mí.&lt;br /&gt;-¿Dónde... dónde vas?- dije asustado.&lt;br /&gt;-Eres tú el que te vas. Vuelves a la vida. Te queda poco tiempo para elegir.&lt;br /&gt;En ese momento, tomé una decisión, salí corriendo hacia ella, la abracé y la besé. Sus labios, como todo su cuerpo, eran fríos pero suaves. Noté cómo el viento se calmaba a mi alrededor, provocando que todo quedara en silencio y calma una vez más, mientras una sensación increiblemente placentera recorría todo mi cuerpo. Ella se separó entonces de mí para explicarme lo que significaba esa sensación:&lt;br /&gt;-Bienvenido. Acabas de morir.&lt;br /&gt;A pesar de saberlo, el oírlo fue muy impactante. Sin embargo, ya estaba hecho, no podía dar marcha atrás. Intenté contener la cantidad de pensamientos revueltos que tenía en ese momento en la cabeza y, al darme cuenta de que continuábamos en la habitación negra, decidí preguntar:&lt;br /&gt;-¿Dónde... dónde está el Cielo...?&lt;br /&gt;Ella sonrió entonces de una forma que me aterrorizó.&lt;br /&gt;-No vamos al Cielo, cariño...&lt;br /&gt;En menos de una décima de segundo, una enorme llama surgió de debajo de mí, haciéndome arder. Entendí que me había engañado: había sido condenado al Infierno. Más llamas fueron levantándose y haciendo arder mi cuerpo. En ese momento, deseé morir, pero... ya estaba muerto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34769395-6071858436929722439?l=the-cubeblog-relatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/feeds/6071858436929722439/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34769395&amp;postID=6071858436929722439' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default/6071858436929722439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default/6071858436929722439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/2006/10/decisin.html' title='Decisión'/><author><name>Roberto Mendoza Marrero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03867380727652891142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img84.exs.cx/img84/8653/emealcubo4uh.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-34769395.post-115982264203339818</id><published>2006-10-02T21:56:00.000+01:00</published><updated>2007-01-12T14:23:34.752Z</updated><title type='text'>La muralla</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este texto es un documento importante que espero tengan en cuenta las futuras generaciones de nuestra pequeña utopía apartada de la civilización. Voy a relatar lo ocurrido desde que vuestros mayores decidimos fundarla hasta que, cegados por el ansia de ser aceptados, olvidamos lo que nos hizo refugiarnos en nuestro actual emplazamiento y pagamos por ello.&lt;br /&gt;Empezó hace unos cincuenta años. Éramos pocos, un pequeño grupo de personas que estábamos hartos de la civilización. Vendimos todo lo que teníamos y compramos lo que creímos sería indispensable para vivir. Nos adentramos en un bosque, lejos de todo, de cualquier jurisdicción, de cualquier poder superior, de cualquier compromiso con la sociedad. Una pequeña anarquía, una comuna, la única ley eran nuestros propios valores morales.&lt;br /&gt;Durante mucho tiempo vivimos sólos sin ningún tipo de problema. Las discrepancias se resolvían con el diálogo, la naturaleza nos ofrecía lo que necesitábamos para vivir. Lejos de todo, nadie nos decía lo que debíamos hacer. El rumor de nuestra existencia se extendió y se unieron muchos más renegados de la sociedad. Empezamos a crecer y nuestro pequeño refugio se convirtió en una preciosa utopía.&lt;br /&gt;Pero lo bueno nunca dura para siempre. Como ya he dicho, nuestro paradero empezó a ser conocido por mucha gente, y eso empezó a crear celos. Hubieron muchos que desearon hacerse con nuestras tierras. Nos atacaron por sorpresa cuando menos lo esperábamos. Muchos de los nuestros murieron. Pero no eran los bastantes quienes nos atacaron, así que desde que reaccionamos, todos ellos cayeron.&lt;br /&gt;Tristes días vinieron tras ésto. Lloramos durante días a los caídos en la inútil batalla. No entendíamos por qué nos habían atacado a nosotros, que sólo pretendíamos vivir en paz. Nuestro paraíso se había manchado de sangre. Así que se llevó a cabo la más solemne reunión desde que se había fundado nuestra aldea.&lt;br /&gt;Se prohibió la entrada a niños, no queríamos que recordaran esta tan amarga tragedia. Debíamos buscar una solución, debíamos impedir que algo como ésto volviera a ocurrir. Muchos querían emigrar a donde nadie nos encontrara, otros habían perdido la esperanza y querían rendirse y reincorporarse a la sociedad.&lt;br /&gt;Tras horas de intenso debate, la solución elegida fue la muralla. Una muralla en la que todos los hombres mayores de 16 años trabajamos día y noche hasta que estuvimos seguros de que estuviera perfecta y que pudiera protegernos de futuras invasiones. La muralla era inmensa, colosal. Tal vez sea falta de modestia por mi parte, pero es una de las mejores y más bellas creaciones que he visto en mi vida.&lt;br /&gt;La muralla cubría una extensión que intentaba ser circular, algo imposible de lograr exactamente ya que no poseíamos los medios para ello. El diámetro mediría aproximadamente cosa de un kilómetro, mientras que su altura variaba entre unos trece y unos dieciseis metros. Se necesitaba mucha gente para vigilar, pero ya que toda persona que hubiera cumplido los 14 años estaba cualificada para hacer guardia, no hubieron quejas con los turnos asignados. De hecho, lo normal eran turnos de unas seis horas cada tres días, a veces incluso cuatro.&lt;br /&gt;Tal como habíamos previsto, el mundo civilizado volvió a atacarnos. Pero esta vez estábamos preparados y nos defendimos. Pocos fueron los heridos y no hubo ninguna baja, al menos en nuestro bando, aunque para demostrar nuestras buenas intenciones intentábamos ser lo más considerados posibles.&lt;br /&gt;Pero eso no les bastó ni les convenció. Volvieron, una y otra vez nos atacaban, de distintas regiones, de distintos lugares venían en nuestra contra, sin otro motivo que intentarnos quitar lo que nosotros habíamos construído con tanto esfuerzo. Jamás lo permitiríamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos años de defendernos de invasores pasaron cuando un joven llegó sólo hasta nuestra aldea, pidiendo diálogo. Según nos comentó, al norte, no muy lejos de nuestra muralla, había otra nueva aldea que intentaba seguir los pasos de la nuestra. Habían enviado al muchacho para ofrecer iniciar una relación comercial con nuestra aldea, idea que nos agradó bastante. Por fin, tras tantos duros años en los cuales nuestro único contacto con el exterior habían sido hostiles, alguien nos había ofrecido algo que podríamos llamar "amistad". Qué ingenuos fuimos.&lt;br /&gt;Para celebrar el pacto con esta nueva aldea, organizamos una gran fiesta. Abrimos nuestra muralla y les dejamos entrar. Una vez dentro, les ofrecimos todo: nuestra comida, nuestra bebida, nuestra ropa... Incluso hospedaje. Pero, a la madrugada siguiente, mientras la aldea dormía y los centinelas sólo vigilaban hacia el exterior de la muralla, se alzaron en armas, cogiéndonos de imprevisto. No sólo murieron muchos más incluso que en nuestra primera batalla, sino que lo destruyeron todo. Incluso nuestra tan amada muralla, en cuyo exterior esperaban muchos otros para atacar.&lt;br /&gt;El Caballo de Troya había entrado. Picamos el anzuelo patéticamente. Pocos fuimos los que sobrevivimos, y huímos de nuestro hogar, de lo que tanto nos había costado construir. Ahora hemos reiniciado la construcción de una nueva muralla. Mucho más grande, mucho más resistente... Y no la abriremos nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, hijos míos, yo ya estoy muy anciano y con un poco de suerte expiraré antes de volver a ver cómo la codicia humana vuelve a atacarnos una vez más, así que espero que nunca olvideis esta experiencia, que siempre la lleveis con vosotros. El ser humano es mezquino, es traicionero, es malvado por naturaleza. Confiad sólo en vosotros mismos y creced como una comunidad libre de impurezas. Y, bajo ningún concepto, abrais la muralla.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/34769395-115982264203339818?l=the-cubeblog-relatos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/feeds/115982264203339818/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=34769395&amp;postID=115982264203339818' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default/115982264203339818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/34769395/posts/default/115982264203339818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://the-cubeblog-relatos.blogspot.com/2006/10/la-muralla.html' title='La muralla'/><author><name>Roberto Mendoza Marrero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03867380727652891142</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://img84.exs.cx/img84/8653/emealcubo4uh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
